En diálogo con Diario CAMBIO, el periodista Juan Rosas, de Radio Tabaré, analizó el cierre de una zafra que concretó 57 remates y marcó la preferencia por el pelaje rosillo entre los criadores.
La zafra de caballos Criollos del año 2025 cerró con cifras que ratifican la vigencia de la raza como el principal activo equino del país.
Según el relevamiento anual realizado por el periodista , la comercialización totalizó US$ 3.742.255, distribuidos en 57 remates que recorrieron todo el territorio nacional.
Aunque el volumen de operaciones experimentó una caída del 4,8% respecto al año anterior, la firmeza en los precios de categorías clave como las yeguas de andar y la genética superior (embriones) compensaron el menor número de martillazos.
La apuesta al futuro: Vientres y genética
El informe destaca que el mercado uruguayo está priorizando la inversión a largo plazo. De las 1.390 transacciones (que incluyen animales en pie, embriones y servicios), la gran mayoría se concentró en hembras.
Las yeguas de andar, con 443 ejemplares vendidos, promediaron US$ 3.551, mientras que las potras alcanzaron los US$ 2.878. Esta tendencia subraya que el comprador no solo busca un caballo para el presente, sino una base genética para el futuro de su cabaña.
En el segmento de alta gama, el interés por la biotecnología fue evidente. Se comercializaron paquetes de embriones con un valor medio de US$ 6.300, una cifra que casi duplica el promedio de una yegua funcional. El punto más alto de la temporada lo marcó el padrillo “Fantástico La Invernada”, un ejemplar bayo de 2021 que fue adjudicado por US$ 16.200, consolidando a la cabaña "La Invernada" como referente de precios máximos.
"El mercado está más selectivo, pero no menos entusiasta", explicó Rosas. "Lo que vimos en 2025 es un criador que sabe exactamente lo que busca. Ya no se compra cualquier caballo; se busca aquel que tenga una función clara, ya sea para el trabajo de campo, la Marcha Funcional o el Freno de Oro".
Al ser consultado sobre la importancia de los pelajes, Rosas señaló una curiosidad técnica: "El 66% de las ventas se concentró en cinco pelajes. El rosillo lideró con el 15,2%, seguido de cerca por el moro y el colorado. Esto demuestra que la estética sigue siendo un factor de peso en el martillo; el criador uruguayo es tradicionalista y el rosillo tiene ese componente de identidad muy fuerte".
El impacto en el Norte
Para nuestra región, estos números son vitales. Salto y los departamentos vecinos concentran un alto porcentaje de las cabañas que participan en estos 57 remates anuales. La robustez del mercado del Criollo no solo beneficia a los criadores, sino que dinamiza toda una cadena de servicios que incluye veterinarios, domadores, transportistas y firmas rematadoras.
Con un total de 1.235 animales en pie vendidos y una facturación que supera los 3,7 millones de dólares, el Caballo Criollo despide el 2025 demostrando que, frente a las incertidumbres económicas, la confianza en la raza permanece inalterable.
