Cumpliendo con la convocatoria prevista, un nutrido grupo de comerciantes, trabajadores y vecinos del departamento de Salto se movilizó este lunes en reclamo por la creciente ola de inseguridad que afecta a la comunidad local. La jornada comenzó con una concentración en la céntrica Plaza Artigas, desde donde los participantes iniciaron una caminata pacífica a lo largo de la calle Uruguay, la arteria principal de la ciudad, para visibilizar la preocupación y el temor con el que convive el sector comercial día a día.
ENTREGA DE PROCLAMA
El recorrido culminó sobre la calle Artigas al 700, frente a la sede de la Fiscalía Departamental de Salto. En el lugar, los manifestantes fueron recibidos por el personal policial de custodia, ante quienes hicieron entrega formal de una proclama elaborada por el grupo de Comerciantes Unidos de Salto. Durante el acto, Darío Valeer tomó la palabra para dar lectura pública al documento, el cual sintetiza la postura de la sociedad civil y exige respuestas concretas e inmediatas a las autoridades competentes.
EXIGENCIAS
En el escrito presentado, los comerciantes manifestaron la profunda preocupación de la ciudadanía por sentirse expuestos frente a la delincuencia diaria. Entre las peticiones centrales resalta la urgente necesidad de cubrir los cargos vacantes en la sede judicial, haciendo especial hincapié en la Fiscalía de Tercer Turno de Salto. Señalaron que la falta de un fiscal titular perjudica directamente la investigación de los delitos, la atención a las víctimas y la respuesta institucional que el Estado debe garantizar a la población.
RESPALDO A LA POLICÍA
La proclama destaca también la importancia de brindar un firme respaldo al trabajo de la Policía Nacional dentro del marco legal, promoviendo una coordinación efectiva entre las instituciones de justicia y las fuerzas de seguridad. Los manifestantes remarcaron la gran frustración que genera la reiteración delictiva, señalando que resulta inaceptable que los comerciantes denuncien un hecho y al poco tiempo vuelvan a encontrarse con las mismas personas cometiendo nuevos ilícitos. El documento concluye haciendo un llamado a recuperar la confianza en las instituciones y dejando en claro que la intención de la ciudadanía no es enfrentarse a las autoridades, sino exigir que el sistema funcione de manera eficiente y protectora.