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Martes 21 de Julio, 2026 209 vistas

El temporal dejó pérdidas millonarias estimadas en más de US$ 60 millones en zona productiva y panorama desolador

Por José Luis Toriani 
El cinturón hortícola de Salto atraviesa una de las situaciones más críticas de las últimas décadas tras el violento temporal que azotó la zona productiva. Mientras los daños en invernáculos e infraestructura ya se estiman en decenas de millones de dólares, los productores coinciden en que el verdadero problema está bajo los plásticos destruidos: la tierra, los cultivos y la continuidad de la producción. Italo Tenca, representante de Salto Hortícola, brindó un panorama sobre la dura actualidad por lo que atraviesa el sector.   
PÉRDIDAS ESTIMADAS 
Las primeras estimaciones hablan de pérdidas materiales que podrían ubicarse por encima de los 60 millones de dólares, solo en infraestructura. Sin embargo, advierten que aún resulta imposible cuantificar el impacto productivo, debido a que gran parte de los cultivos quedaron destruidos o comprometidos por la humedad que dejó el fenómeno climático. "La preocupación está en la tierra", expresó Tenca al describir un escenario donde el daño no se limita a los invernáculos derrumbados. Tomates, morrones, frutillas, berenjenas, zapallitos y otros cultivos que abastecen durante esta época al mercado nacional quedaron seriamente afectados en una etapa clave de la producción. Se perdió entre un 50 % y 60 % de la producción hortícola.  Los productores relatan que el fenómeno arrasó con estructuras preparadas para soportar vientos de hasta 120 o 130 kilómetros por hora. 
CINTURÓN HORTÍCOLA 
La franja afectada comprende buena parte del cinturón hortícola salteño, desde la zona costera hasta Colonia Osimani, Barrio Albisu, Tropezón, Granja Santana y otros puntos tradicionalmente dedicados a la producción intensiva. En los sectores donde pasó el temporal, aseguran, "no dejó nada".  La violencia del viento quedó reflejada en eucaliptos centenarios quebrados, instalaciones históricas destruidas y kilómetros de invernáculos completamente colapsados.
CULTIVOS COMPROMETIDOS, INCERTIDUMBRE EN TRABAJADORES 
Pero el impacto va mucho más allá de la infraestructura. La destrucción de los cultivos compromete el abastecimiento de los próximos meses y deja en incertidumbre a cientos de trabajadores que dependen de la actividad hortícola. Jornaleros, personal de mantenimiento, cosecheros y familias enteras vinculadas a las chacras enfrentan ahora la posibilidad de quedarse sin trabajo una vez finalizadas las tareas de limpieza y recuperación. Además, muchos productores ya tenían plantines preparados para la próxima campaña de primavera. Sin estructuras donde trasplantarlos, la continuidad de la producción queda seriamente comprometida.
RECUPERACIÓN LLEVARÁ TIEMPO 
Si bien desde el sector reconocen la rápida presencia de autoridades nacionales, departamentales y de técnicos de las aseguradoras para comenzar la evaluación de daños, entienden que la recuperación económica llevará tiempo. Las indemnizaciones podrán ayudar a reconstruir parte de la infraestructura, pero no devolverán una producción perdida ni el tiempo necesario para volver a poner en marcha los cultivos.