Por Armando Guglielmone
Cuando se elige un perro se eligen muchas cosas, no solo el perro, si no todos los comportamientos y necesidades que este trae con él, así, con algunos lo tenemos más fácil y con otros, no tanto. El mayor problema viene cuando empezamos a elegir un perro para alguien como nuestros hijos, por ejemplo, y a nosotros no nos gustan particularmente. Muchas veces ocurre que cuando voy a adiestrar un perro lo primero que me dicen es que lo consiguieron para “mi nene” y lo segundo, que lo eligieron leyendo en internet sobre razas.
Si el perro es sin raza acá no hay datos en internet de los cuales agarrarse, será a suerte o verdad, pero el problema de los con raza es que, si pones, “perros ideales para niños”, te pueden sugerir beagles, salchichas o bulldog francés, por poner los ejemplos más comunes.
Pueden aparecer otras razas seguramente, pero el que busca un perro para sus niños y no también, para sí propio, quiere un perro pequeño pensando que las necesidades y las demandas de este también serán pequeñas. Y aquí es donde empiezan los problemas, la actividad, temperamento y necesidades de estos no tienen por qué estar directamente asociadas a su tamaño. Los beagles tienen una gran tendencia a escaparse impulsados por su instinto de búsqueda, los bulldogs pueden ser dominantes, sobre todo los machos, y los salchichas tienen tendencia a ser de temperamento fuerte y no tan sociable.
Estas tres razas, aclaro, son a modo de ejemplo nada más, hay otras de tamaño pequeño recomendadas para niños, pero no son tan populares o conocidas. Tal vez podrían elegir razas más grandes, pero con menor actividad o más supeditadas a los deseos del dueño, así pudiendo tener un buen compañero para sus hijos. El labrador es una excelente opción, podría ser el Golden, pero tomando en cuenta el pelo y su caída y que a los padres no les gustan los perros, la mayoría no quieren ni que entre a la casa, recordemos que hablamos de perros “por el nene”, sería más conveniente este. Son muchísimo más domeñables y muy inteligentes. Otro podría ser el dobermann, si hablamos de inteligencia y adiestrabilidad este se lleva las palmas, con el plus extra de ser muy protectores sin ser un latente peligro, pese a los mitos que se inventan sobre él. Y un tercero, por supuesto, el boxer.
Es cierto que pueden ser medio diablillos, pero son muy obedientes, extremadamente compañeros y tienen un aspecto muy comprador. Por supuesto que hay más razas que son excelentes, pero estas son las ideales para padres que quieren un perro por sus hijos y que no le gustan los perros. El plus extra con estas tres, es que a la larga, logran que a los padres le terminen gustando los perros.
Lunes 30 de Marzo, 2026 99 vistas