Por Armando Gugliemone
Vivimos unos tiempos muy complicados, vemos cosas que tenemos que preguntarnos si son verdad, o peor aún, creemos que sí hasta que alguien nos aclara que no, que nada de lo que vimos es real. La IA, la inteligencia artificial, se ha tornado tan cotidiana e invasiva que basta con ponerte a mirar videos, para que empiecen a aparecer cosas sorprendentes, que por supuesto, antes difícilmente eran capturadas por la poca probabilidad de hacerlo. Si tenemos el ojo fino, por lo menos en cuanto al tema que estemos mirando, nos daremos cuenta que es falso, pero, ¿y si no?
Los perros y el mundo que los rodea, por supuesto, no es excepción. Regularmente alguien me pregunta mientras me muestra algo que vio, si es real eso, videos en los cuales se ve desde un perro de servicio policial ya retirado encontrándose con su hijo, sirviendo ahora en la policía, luego de años y saludándose efusivamente, hasta un pastor en Europa central liberando un enorme perro para que enfrente, y derrote, a un leopardo de las nieves que ataca durante la noche invernal sus ovejas. Y es que para quien no sabe del tema, se ve real, aunque también, algunos que creen saber igual se lo creen. Y así se empieza a pensar por parte de muchos que esas cosas pasan. Pero esta es la mentira digital, luego hay otra, en la que lo que vemos es real pero no como nos cuentan.
Hace poco se hizo viral, en muchos noticieros de América y Europa, un video en el cual se ve caminando por el borde de una carretera un grupo de perros muy heterogéneo. En los diferentes canales del mundo se relataba que eran un grupo de perros que habían sido robados, pero estos, liderados por un pequeño perro de raza corgi, habían huido siguiéndolo hacia la libertad. Incluso algunos lo adornaron diciendo que los habían robado para que sirvieran de alimento, casi al estilo de “Los 101 Dálmatas”. Pero claro, la realidad era mucho más simple y sin gracia, casi tan fácil de ver como acá.
Una perra en celo que había escapado fue arrastrando tras sí, cual imán entre latas, todos los perros que se cruzaba, los cuales obviamente caminaban si ella caminaba y se detenían si esta lo hacía, y el pequeño corgi que “los guiaba hacia la libertad”, iba delante puesto que detrás estaban los de mayor tamaño, no era conveniente. Y como si no fuera suficiente, tenemos la mentira contada a cambio de una remuneración, presentadores de tv, radio o internet, que sin chequear si el entrevistado es quién o qué dice ser, lo adulan y alaban el supuesto trabajo que realiza pues para eso les pagan.
Para quienes entendemos del tema es indignante ver cómo estafan a los que miran u oyen recomendarles un fraude con garantías de nada. Hace unos pocos años, en programas de tv local, entrevistaban a un joven chanta frecuentemente hablando de adiestramiento, alegaba ser “teniente en reserva del ejército”, y que solo concurría cuando lo precisaban, a ese punto de capacidad llegaba. Los presentadores daban por cierto todas las mentiras que contaba sin tomarse siquiera la molestia de cotejar información. Total, que luego de un tiempito dejó un tendal de gente estafada, se marchó y no se supo más nada, excepto una cosa, un amigo policía me contó que tenía antecedentes por hurto y estafa en Bella Unión. Y así en todos lados, no solo en Uruguay, el mundo está repleto de esto. Así que tómelo en cuenta, no todo lo que se ve, es como se ve.
Lunes 06 de Abril, 2026 8 vistas