Por Enrique Henderson
La Campaña Nacional de Vacunación contra la Influenza de 2026 ha ingresado oficialmente a su decimoquinta semana dejando al descubierto un panorama de profunda apatía en el norte del país. Los últimos registros de la Unidad de Inmunizaciones del Área de Vigilancia en Salud de la Población, procesados a través del Sistema Informático de Vacunas con datos consolidados al 5 de julio de 2026, reflejan que el ritmo de inmunización se ha aplanado de forma alarmante. El fenómeno adquiere un tono crítico en el departamento de Salto, donde los vacunatorios lucen prácticamente vacíos en pleno desarrollo invernal, consolidando un peligroso desinterés comunitario frente al virus de la gripe.
CONGELAMIENTO EN SALTO
Los números fríos confirman la falta de respuesta de la población salteña. El departamento registra un acumulado total de 13.505 dosis administradas desde el comienzo de la campaña. El dato alarmante para las autoridades de la salud radica en la evolución del ritmo de vacunación: en las últimas dos semanas evaluadas, apenas 334 personas se acercaron a recibir su dosis en todo el territorio departamental. Este freno casi total posiciona la tasa de inmunización de Salto en 95,2 dosis aplicadas por cada 1.000 habitantes, un indicador que mantiene al departamento estancado en la franja más baja de cobertura a nivel nacional.
APATÍA POR EDADES
El desglose por franjas etarias en Salto revela que casi la totalidad de los grupos objetivo le están dando la espalda a la inmunización. La mayor tasa de cobertura se encuentra en los adultos de 65 años y más, pero con un magro 22,1 por ciento, una cifra sumamente baja para la principal población de riesgo frente a las complicaciones respiratorias. En los extremos de la cadena familiar el panorama es similar: la primera infancia de 0 a 4 años apenas llega al 11,2 por ciento de cobertura, mientras que la franja de adultos de 50 a 64 años se ubica en el 10,4 por ciento. El desinterés se agudiza en la niñez de 5 a 11 años con una adhesión del 7,6 por ciento, en el sector activo de 18 a 49 años con un 6,9 por ciento, y toca su piso en la adolescencia de 12 a 17 años, donde apenas el 5,2 por ciento de los jóvenes salteños ha sido vacunado.