Por Dr. Fulvio Gutiérrez
Confieso que estoy sorprendido con la conducta del Secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, que, con la finalidad de estar en el “candelero”, y de paso darle algún palo al sector socialista y comunista del FA, (la interna está que arde), se sobrepasa en sus cometidos con iniciativas realmente impresentables. Primero fue cuando interrumpió la caravana que acompañaba los restos del ex presidente José Mujica, para mencionar a viva voz la decisión de comprar la estancia María Dolores, como homenaje “al viejo”. No era el lugar ni el momento para tamaño anuncio, pero lo hizo, pasando por encima de la competencia del presidente Orsi.
Y ahora, hizo un video de casi una hora para sus redes sociales, donde detalló su propuesta de que pequeños ahorristas privados puedan invertir en empresas públicas, y no en cuentas bancarias, con la intención de buscar alternativas para construir "un proyecto nacional y popular" que sirva para "achicar las brechas económicas y sociales". Una vez más, pasando por encima de la competencia del presidente Orsi. Porque Sánchez no es ni diputado, ni senador. Es el secretario del presidente, y por tanto está inhibido de hacer propuestas personales dejando de lado olímpicamente a su jerarca. Quien, por otra parte, ignorando su propia condición de máximo jerarca, dijo “me encanta” porque es una vieja idea de Mujica, idea que, por lo visto, no conoce en detalle. Como tantas cosas.
Sánchez afirmó que es necesario dotar de mayores recursos a los entes públicos porque brindan servicios en todo el país, y porque hay que generar trabajo, agregando que las empresas del Estado puedan promover inversiones privadas si generan la infraestructura necesaria. Abriendo el paraguas ante la lógica acusación de la privatización de las empresas públicas, señalóla necesidad de canalizar el ahorro privado, para que los entes aumenten sus inversiones. Como se dio cuenta que las empresas del Estado no tienen acciones, recordó que hay algunas empresas públicas, como Antel y Ute, que tienen sociedades anónimas subsidiarias que son propiedad del Estado, y en las cuales, pequeños ahorristas pueden colocar sus ahorros, en lugar de ir “a la rosca financiera que paga poco”. La ideología bolche, no podía faltar. Yo no puedo imaginar que algún uruguayo de clase media para arriba, para abajo menos, se arriesgue a invertir algunos pesos o dólares, en una aventura como la que propone Sánchez, sin saber durante cuánto tiempo, ni cuál es el interés que pagará.
La idea de Sánchez, a nivel interno de la izquierda, fue como tirar una pedrada a un camoatí, y el PIT-CNT trancó con los dos pies, señalando que rechazan cualquier iniciativa que ponga en juego la definición de empresas públicas. La Vicepresidenta Carolina Cosse, se mostró sorprendida, no solo por la propuesta, sino por la forma que fue comunicada, y el Comité Central del Partido Comunista, exige que cualquier transformación se dé “sobre la base de respetar los pronunciamientos ciudadanos” y “garantizando la propiedad estatal”. Otra vez la ideología.
En definitiva, la interna del partido de gobierno, es un caos, y en la carrera para las elecciones del 2030, el “Pacha” quiere ganar la delantera. No parece ser la forma de logarlo, actuando de la forma como la que actúa. Tan irresponsable como el episodio de la estancia María Dolores, que ahora, además, es objeto de una investigación en el Parlamento. Veremos que surge de esa investigación. La oposición está callada, seguramente esperando conocer algo más sobre esta insólita aventura politiquera de Alejandro Sánchez. Porque tal como fue planteada, solo tiene la calidad de bolazo.
Domingo 29 de Marzo, 2026 140 vistas