Mesas y bancos de la zona de parrilleros de la Costanera Norte amanecieron rotas y despegadas, grafiteadas y dañadas, por personas que no tienen otra cosas que hacer que dañar lo que es de todos. Esta situación ha generado reacciones de todo tipo y ha generado indignación en algunos políticos del medio que piden se apliquen sanciones y se sancione con dureza a quienes cometen este tipo de acciones. Se han observados bancos grafiteados, focos de luz y basura que se arroja en espacios inadecuados.

COMPROMISO CIUDADANO
El presidente de la unta Departamental de Salto, Enzo Molina, realizó sus descargo en las redes sociales donde consideró que “está bien exigirle al gobierno más obras, más plazas, mejores calles y espacios públicos en condiciones. Esa es su responsabilidad y debe actuar. Pero también es cierto que como sociedad tenemos obligaciones y no podemos reclamar una ciudad mejor mientras algunos rompen bancos, vandalizan plazas, destruyen juegos o tiran basura en cualquier lado”, sostuvo. “Lo que vemos en estas imágenes no es desgaste: es daño. Y ese daño no se le hace a un gobierno, se le hace a todos los salteños”, dijo. Molina dijo que cuidar los espacios públicos también es compromiso ciudadano y denunciar a quienes destruyen, a quienes ensucian y a quienes no respetan lo que es de todos, “también es defender a Salto”.
LEY DE FALTAS
Para el edil nacionalista cuando existan pruebas de quiénes cometen estos actos, “el Estado o el Gobierno Departamental en este caso, deben actuar con firmeza, denunciar y llevar a la Justicia a los responsables para que paguen por el daño causado” (Art. 358 del CP o Ley 19120 de Faltas). “También debemos avanzar en medidas que ayuden a disuadir estas conductas, aplicando sanciones y trabajo comunitario a quienes vandalizan espacios públicos, dañan bienes de todos o arrojan basura en la vía pública. Muchas veces solo se valora lo público cuando se entiende el esfuerzo y el sacrificio que hacen miles de salteños para sostenerlo con sus impuestos. Construir una ciudad mejor no depende solamente del gobierno. Depende también de la conciencia, el respeto y el compromiso de cada uno de nosotros”, concluyó.
