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Miércoles 20 de Mayo, 2026 153 vistas

Médicos de familia reivindicaron el valor del vínculo humano y el arraigo comunitario del sistema de salud en día mundial

En el marco del Día Mundial del Médico de Familia, la comunidad médica y la sociedad civil rinden homenaje a una de las figuras más humanas y determinantes del sistema sanitario. Estos profesionales, lejos de limitarse a la frialdad de un diagnóstico clínico individual, se consolidan día a día como el puente definitivo entre la ciencia médica y el bienestar social, acompañando a las personas en cada una de las etapas de sus vidas con una profunda vocación de servicio y cercanía.
MEDICINA FAMILIAR 
Representa la primera línea de defensa de la salud pública. Su enfoque no solo se centra en curar la enfermedad cuando esta ya se ha manifestado, sino en comprender los entornos sociales, económicos y afectivos que rodean a cada paciente. En una era donde la especialización médica tiende a fragmentar la atención, el médico de familia resiste como el guardián de la integralidad y la continuidad asistencial. Para dimensionar el verdadero impacto de esta labor, varios profesionales del sector compartieron sus reflexiones sobre lo que significa ejercer esta especialidad en la actualidad. 
TESTIMONIOS
La doctora Patricia Mautone define su elección profesional desde la perspectiva de la permanencia y el contexto. Según explica, eligió trabajar en medicina familiar y comunitaria por el profundo interés de acompañar a las personas de una forma cercana y a largo plazo. Mautone destaca que entender el contexto de cada persona, de su familia y de su comunidad es una herramienta metodológica clave, ya que esto los aproxima a diagnósticos mucho más certeros a lo largo de la vida de todos los pacientes. Por su parte, la doctora Rosario Ruétalo hace hincapié en la versatilidad de la disciplina, señalando que se trata de una especialidad que hace prevención de enfermedades, pero que al mismo tiempo tiene la capacidad y la preparación de realizar el tratamiento de las patologías más prevalentes en la población, equilibrando la educación sanitaria con la acción clínica directa.
COMUNIDAD Y ENTORNO
El factor de la confianza mutua es el eje central para la doctora Mariana Píriz Cuadro, quien aprovecha esta fecha conmemorativa para reflexionar sobre el vínculo de confianza que logran establecer los médicos de familia y comunidad con los entornos en los que intervienen. Para Píriz Cuadro, este lazo recíproco posee un valor incalculable tanto para los propios usuarios del sistema como para el fortalecimiento de los equipos de salud. Esta misma vocación por la cercanía es compartida por el doctor Maximiliano Scopise, quien confiesa que siempre sintió una fuerte inclinación hacia el contacto directo con la gente. Scopise resalta la importancia de poder realizar un seguimiento longitudinal de los pacientes, sosteniendo un vínculo constante cara a cara en el corazón mismo de la comunidad.
DIMENSIÓN HUMANA
Finalmente, la doctora Lucía Capurro profundiza en la dimensión humanística y el impacto real que tiene esta práctica en la calidad de vida de la población. Capurro resalta el carácter marcadamente humano que se genera con las personas y las familias, y enfatiza que el valor de la escucha y la posibilidad de una comunicación asertiva tienen un impacto transformador.