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Lunes 04 de Mayo, 2026 88 vistas

Pablo Alves (Salud Ambiental): Hacia un modelo sostenible: Salto busca transformar su gestión de residuos

Por José Luis Toriani 
CAMBIO conversó con Pablo Alves (Salud Ambiental de la Intendencia de Salto) quien se refirió al proyecto de sustituir el vertedero de basura a cielo abierto por un sistema más sostenible basado en el relleno sanitario.  Y a su vez sumar otras acciones para reducir el impacto de la basura en el ambiente.  
La problemática del vertedero a cielo abierto  
La ciudad de Salto avanza hacia una transformación profunda en la gestión de residuos, con un proyecto que busca cerrar los vertederos a cielo abierto y sustituirlos por un sistema más sostenible basado en relleno sanitario, reciclaje en origen y compostaje domiciliario. Según explicó Pablo Alves, uno de los principales problemas actuales radica en los basurales a cielo abierto, donde la acumulación histórica de plásticos y nylon no solo genera focos de incendio frecuentes, sino que también contribuye a la emisión de gases de efecto invernadero. Si bien reconoció que esta medida por sí sola no resolverá el cambio climático global, sí permitirá mitigar impactos locales, como variaciones de temperatura y efectos asociados a las crecientes.
Reconvertirlo en un vertedero Basado en relleno sanitario 
El plan contempla la centralización de residuos en un único sitio acondicionado como relleno sanitario, lo que implicará el cierre progresivo de los tres vertederos existentes en Salto y la reconversión de basurales en municipios cercanos, como Belén. La basura recolectada en distintas localidades será trasladada a este nuevo predio, donde se aplicarán técnicas de disposición final más controladas y menos contaminantes. Uno de los pilares del proyecto es la clasificación en origen. Para ello, se implementará un sistema de contenedores diferenciados por colores, con el objetivo de que los vecinos separen sus residuos desde sus hogares. Alves subrayó que este paso es clave: si los residuos se mezclan nuevamente en la recolección, se pierde todo el esfuerzo de separación.
El papel de las composteras
A su vez, la iniciativa incorpora un componente innovador: la distribución de composteras domiciliarias a aproximadamente el 20% de la población. Estas permitirán a los hogares procesar residuos orgánicos (como cáscaras de frutas, verduras, huevos o restos de poda) y transformarlos en compost utilizable para jardines y huertas. Actualmente, Salto genera alrededor de 110.000 kilos de residuos por día, en línea con el promedio estimado de un kilo diario por persona. Con la implementación del reciclaje en origen, se espera reducir este volumen hasta en un 60%. Posteriormente, el paso por plantas de reciclaje permitiría disminuir aún más la cantidad de desechos, dejando como remanente principal la materia orgánica. Ese residuo final será tratado en el relleno sanitario, donde con el tiempo también puede convertirse en compost. Este producto, cada vez más demandado, se presenta como una alternativa a los fertilizantes químicos, especialmente en una región rodeada de producción hortifrutícola. De hecho, según destacó Alves, ya existe una tendencia creciente a utilizar compost incluso proveniente de otras ciudades como Montevideo. El proyecto, en definitiva, no solo apunta a mejorar la disposición final de residuos, sino a impulsar un cambio cultural en la ciudadanía, promoviendo prácticas más responsables y sostenibles que impacten positivamente en el ambiente y en la calidad de vida local.