El departamento de Salto se consolida como un referente en el abordaje integral del bienestar emocional al poner en marcha una innovadora estrategia territorial. A través de la Dirección Departamental de Salud y en un esfuerzo conjunto con instituciones públicas y organizaciones locales, las autoridades han iniciado una gira por diversos puntos del territorio para dar voz a los vecinos. Esta propuesta busca construir el Plan Departamental de Salud Mental de Salto desde las bases, permitiendo que la propia comunidad identifique sus necesidades, fortalezas y los recursos con los que cuenta para sostener el bienestar de sus habitantes.
DIÁLOGO EN LOS BARRIOS
La iniciativa promueve encuentros participativos a partir de las 17:30 horas en distintos centros barriales, donde comisiones vecinales, agentes comunitarios y familias se reúnen para debatir activamente. Durante estas jornadas se abordan cuestiones clave como el fortalecimiento de las redes de apoyo, la prevención de la discriminación y la lucha contra los estigmas asociados a las afecciones mentales. La estrategia reconoce que la salud emocional no se limita exclusivamente a la atención en centros médicos o consultorios, sino que se nutre en el entorno cotidiano, la convivencia social y la solidaridad entre vecinos.
DESCENTRALIZACIÓN Y DERECHOS
Con un enfoque plenamente descentralizado y asentado en el respeto a los derechos humanos, esta política pública busca consolidar a Salto como un modelo de gestión participativa. Las instancias de intercambio continuarán recorriendo diversos puntos del departamento para asegurar una cobertura amplia e inclusiva. Entre los sectores comprendidos en la planificación se destacan Barrio Norte, COAMVIS, Palomar, Salto Nuevo, Malvasio, Parque Solari, Calafí, Ceibal, Williams, Burton, Volcán, Barrio Uruguay, así como las zonas de Agua Salto y La Amarilla. Mediante este despliegue por todo el mapa salteño, el proyecto ratifica que la construcción de la salud es un compromiso colectivo donde cada voz cuenta.
FOCO EN JÓVENES
Por otro lado el programa Ni Silencio Ni Tabú tiene como objetivo general promover el bienestar psicoemocional de la población adolescente y juvenil en Uruguay mediante la movilización social, la promoción y la atención directa, priorizando la aproximación comunitaria y la participación activa de las juventudes. La Directora del Instituto Nacional de la Juventud, Eugenia Godoy, brindó detalles sobre la consolidación y el impacto de esta iniciativa en el territorio nacional.
OBJETIVOS Y COBERTURA
La propuesta está concebida para atender a jóvenes de entre 14 y 24 años de manera completamente gratuita. Los espacios prestan servicio de lunes a viernes durante 12 horas diarias para facilitar el acceso de la población objetivo. Actualmente funcionan siete sedes distribuidas en dos centros en Montevideo, uno en Las Piedras, y los restantes en Rocha, Florida, Melo y Río Negro.
MODALIDADES DE ATENCIÓN
Los recintos cuentan con la intervención de equipos multidisciplinarios integrados por profesionales de la psicología, el trabajo social y la educación. La atención aborda distintas modalidades, que abarcan desde el acompañamiento individual hasta la terapia grupal y el desarrollo de talleres preventivos. Entre los beneficios destacados se encuentra la posibilidad de acceder a tratamientos terapéuticos individuales sin costo durante un período de seis meses.