En el marco de la jornada Pensar Juntos 2025, organizada por la Unión Rural de Flores (URF), el presidente de Cargill Uruguay, Gabriel Di Giovannantonio, fue entrevistado por el periodista Álvaro Aguiar, del programa Diálogo Rural de Radio Durazno. El ejecutivo destacó el camino recorrido en materia de sostenibilidad y eficiencia, al tiempo que señaló los desafíos que enfrenta el sector en un escenario internacional cada vez más exigente.
El concepto de sostenibilidad en el agro
Di Giovannantonio subrayó la relevancia de abordar la sostenibilidad en un sentido amplio, que no se limita únicamente a lo ambiental. «Se mezcla un poco lo sustentable con lo sostenible. Es muy bueno hablar de sostenibilidad en todos los conceptos: lo ambiental, lo social y lo económico», afirmó.
Según explicó, este enfoque integral permite entender que la viabilidad del negocio agropecuario se sustenta en un equilibrio entre esas tres dimensiones.
Consultado sobre el estado del sector, el presidente de Cargill Uruguay se mostró optimista: «Nos encontramos en un balance positivo, con un muy buen camino recorrido. Siempre hay cosas para mejorar, pero mirando para atrás estamos contentos por lo alcanzado, y mirando hacia adelante aún queda trabajo por hacer».
Atribuyó esta situación favorable a la calidad del sistema productivo uruguayo, basado en la rotación de cultivos, la diversificación productiva y la aplicación de manuales de buenas prácticas agrícolas. A esto sumó el aporte al desarrollo local, dado que la agricultura impulsa el crecimiento de las comunidades rurales, y la inserción internacional a través de la exportación de granos hacia mercados exigentes bajo normas de sustentabilidad.
Desafíos pendientes
Si bien valoró lo avanzado, Di Giovannantonio reconoció que falta mayor difusión de lo que hace el país en materia de sostenibilidad. «Falta mostrar más lo que hacemos, seguir compartiendo buenas prácticas de producción», señaló. Destacó que hoy existen instancias de diálogo donde investigadores aportan observaciones sobre aspectos a mejorar, y consideró que esa interacción es positiva porque promueve la mejora continua.
Respecto a la pregunta de si los avances responden a imposiciones de los mercados o a conciencia interna, el ejecutivo aseguró que Uruguay ha desarrollado un sistema propio: «Los mercados nos piden ciertos requisitos, pero Uruguay ha encontrado un sistema productivo de rotación que se adecúa bastante a nuestra manera de producir. Es mucho nuestro lo que hemos puesto, y cuando mostramos lo que hacemos recibimos un guiño de que lo estamos haciendo bien».
El presidente de Cargill Uruguay admitió que no todos los productores alcanzan los mismos niveles de cumplimiento, pero resaltó que hay un camino abierto para mejorar. «Son distintas realidades, pero siempre hay caminos para mejorar. Lo que podamos hacer en comunicación, difusión y que la investigación esté cerca mostrando buenas prácticas me parece recontra válido», expresó.
Trípode de la sostenibilidad
Di Giovannantonio ilustró el sistema agropecuario como un trípode compuesto por las dimensiones ambiental, social y económica.
«El que no cumple una de esas patas empieza a tambalear. Es un trípode que se apoya uno con otro. Es una autorregulación del sistema», sostuvo, agregando que este equilibrio está estrechamente ligado a la inserción en mercados exigentes y a la búsqueda de mejores formas de producción.
El entrevistado rechazó la idea de que lo económico y lo ambiental avancen por caminos separados. «No concibo que uno vaya por un lado y otro por otro. En un año puede priorizarse un aspecto más que otro, pero a la larga tienen que convivir y potenciarse. La diversificación productiva también va de la mano con este equilibrio», explicó.
El caso del trigo y la necesidad de comunicación
Al referirse a la situación del trigo, Di Giovannantonio señaló que hoy el cultivo está mejor posicionado que en el pasado gracias a una combinación de buenas prácticas y condiciones climáticas favorables. «El camino recorrido del trigo es muy bueno. Hoy estamos un escalón arriba porque se han hecho muchas cosas bien y también porque el clima ayudó. Siempre hay coyunturas que afectan el precio, pero estamos mejor que hace cinco o seis años», afirmó.
No obstante, reconoció que dentro del propio sector puede faltar valoración de lo alcanzado. «Posiblemente falte comunicación porque vimos que había gente que no lo percibía», comentó.
De cara al futuro, Di Giovannantonio identificó como principal reto la búsqueda de eficiencia en un contexto de precios deprimidos de los commodities agrícolas. «Los desafíos son diarios en un mundo más exigente. Eso nos obliga a trabajar en la eficiencia de costos, en la eficiencia productiva, en el uso de los recursos y también en la productividad de las personas», remarcó.
Valoración internacional
Al analizar la percepción de los mercados externos sobre la producción nacional, el presidente de Cargill Uruguay indicó que no puede generalizarse, ya que depende del producto y del destino. Señaló que la soja, al ser un commodity, presenta menos diferenciación, mientras que la canola cuenta con mercados más exigentes que requieren certificaciones, procesos y trazabilidad, lo que genera una mayor valorización.
«Es una carrera en la que todos los países compiten por producir de manera más sustentable. Algunos productos son más comoditizados y otros están más avanzados en certificación. Depende del mercado y del momento, pero sin dudas en muchas oportunidades nos ha servido mucho el trabajo que estamos haciendo», concluyó.