Unos 120 coreutas de Paysandú y Salto trabajan en la preparación de las canciones que acompañarán la misa del Papa, en una experiencia que combina organización, compromiso musical y emoción ante la posibilidad de formar parte de una celebración de especial significado para la Iglesia Católica. Luego de una primera reunión con el padre Martín Miranda, de la parroquia San José Obrero, encargado de la misa, se resolvió ampliar la propuesta e invitar al Coro Polifónico como grupo guía. Posteriormente se sumaron el Coro Suizo, el Coro Italiano y coreutas que participan en los coros de distintas parroquias. También fueron convocados integrantes de agrupaciones de Salto, aunque el coro de esa ciudad no podrá concurrir en esta oportunidad. Sí participarán coreutas vinculados a parroquias salteñas.
PREPARACIÓN
La preparación tiene una particularidad: el repertorio fue seleccionado por la Iglesia Católica y enviado al Vaticano para su aprobación. Esto implica trabajar con tiempos acotados y organizar cuidadosamente los ensayos para que las distintas voces puedan integrarse en una misma interpretación. “Tenemos una gran expectativa, mezcla con emoción y alegría de afrontar este gran desafío, en este evento que quedará en la memoria de todos”, se expresó.
ENSAYOS SEPARADO
La preparación musical se desarrolla inicialmente por separado, con los distintos grupos trabajando las canciones y sus respectivas partes. La intención es que en los días previos a la misa, todos puedan reunirse para ajustar detalles y lograr una interpretación conjunta. La coordinación entre ambas ciudades será fundamental, especialmente porque todavía no existe una referencia precisa de cómo sonará el conjunto con todos sus integrantes. Por eso, se prevé realizar encuentros para compaginar las voces y avanzar en la preparación general. La dimensión del grupo supone un desafío que va más allá de aprender las canciones. Se trata de reunir voces con distintas trayectorias, experiencias y niveles de formación musical, para conseguir una interpretación armónica en una celebración que tendrá una gran carga simbólica para quienes participen.
ENCUENTRO Y EXPRESIÓN DE FE
Américo Chirigliano, uno de los directores encargados de amalgamar las voces, destacó la importancia de integrar un proyecto que reúne a personas de diferentes ámbitos, unidas por la música y la espiritualidad. “Es un desafío muy grande porque viene gente de todos los lugares, con conocimiento de música, sin conocimiento de música, con conocimiento de canto o sin conocimiento, más allá de la música, que es lo que nos une a todos y la parte espiritual”, señaló. En ese sentido, subrayó el significado especial que tendrá la presentación: “El hecho de que vamos a cantar para el Papa, creo que eso es muy importante”. Uno de los desafíos técnicos será interpretar un repertorio que incluye canciones en distintos idiomas, lo que exige atención a la pronunciación, los ritmos y la coordinación entre los integrantes. A ello se suma la necesidad de combinar el trabajo de los coreutas con experiencia en la interpretación polifónica y el de quienes se incorporan desde agrupaciones parroquiales. La expectativa está puesta en que las voces de Paysandú y Salto logren convertirse en una sola durante la celebración. Para los 120 participantes, el desafío no consiste únicamente en cantar las canciones previstas, sino también en formar parte de un acontecimiento.