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Miércoles 26 de Agosto, 2026 209 vistas

Ya van más de 5.000 collares repelentes colocados a perros para barrera preventiva de la leishmaniasis visceral en Salto

La campaña de prevención de la leishmaniosis continúa desarrollándose en Salto y otros departamentos del norte del país, con la colocación de collares repelentes en perros como una de las principales herramientas para reducir la transmisión de la enfermedad. El veterinario del Ministerio de Salud Pública, José Ponce de León, informó que “en Salto ya fueron colocados más de 5.000 collares”, aunque la cifra continúa aumentando debido a que el trabajo permanece en curso.
ACCIONES PREVENTIVAS
El médico veterinario de M.S.P nos comentaba que “las acciones se desarrollan en las zonas consideradas de mayor riesgo, tomando como referencia estudios de prevalencia realizados en años anteriores”. En Salto se completaron tres ciclos de colocación, con aproximadamente seis meses de diferencia, en barrio Cerro. También comenzó el trabajo casa por casa en barrio Ceibal y se realizaron intervenciones en los barrios Saladero, Don Atilio, Villa España y Malvasio. La intención es extender próximamente las acciones a Salto Nuevo y barrio Estigarribia.
DATOS
Ponce de León explicó que “cada collar entregado queda asociado a un formulario con los datos del perro y de su responsable. La campaña se realiza con una donación de collares y el objetivo es colocar la mayor cantidad posible mientras exista stock, procurando además obtener nuevas donaciones que permitan mantener la iniciativa” detalló. El especialista destacó la importancia del collar tanto para perros negativos como positivos. Su acción genera una película protectora y repelente que dificulta que el insecto vector llegue al animal. En el caso de un perro positivo, además, permite reducir la posibilidad de que el insecto se infecte al picarlo y posteriormente transmita la enfermedad a otros animales o incluso a las personas.
TEST RÁPIDOS
Desde el MSP también se realizan test rápidos para detectar leishmaniosis y estudios confirmatorios. Ante la sospecha de un propietario, los equipos pueden concurrir para analizar al animal. Ponce de León recordó que “la enfermedad es vectorial y crónica, por lo que pueden continuar apareciendo casos incluso cuando la infección se produjo tiempo atrás”. En materia de prevención, recomendó mantener patios y fondos limpios, evitando acumulaciones de hojas, podas, frutas en descomposición y materia orgánica, especialmente en lugares como gallineros, donde puede desarrollarse el vector. También señaló que la fumigación no constituye una herramienta eficaz para controlar las fases del insecto que permanecen en la tierra. Finalmente, remarcó la responsabilidad de los propietarios: los perros deben permanecer bajo supervisión, salir con correa y contar siempre con el collar correspondiente. En el caso de animales positivos, el uso del collar constituye una medida fundamental para disminuir el riesgo de propagación de la enfermedad.