Por Melisa Ferradini.
CAMBIO dialogó con la Oftalmóloga Dra. Sonia Monzón, quien abordó los principales factores de riesgo que afectan la salud ocular durante el verano y brindó recomendaciones claras para prevenir afecciones visuales, haciendo especial hincapié en la protección solar, el uso adecuado de lentes, la prevención de infecciones, el control del uso de pantallas y la importancia de los chequeos oftalmológicos anuales.
EL VERANO Y LAS ALTAS TEMPERATURAS
Durante el verano, los ojos se encuentran expuestos a una serie de factores que aumentan considerablemente el riesgo de molestias, infecciones y alteraciones visuales. En ese sentido, la Oftalmóloga Sonia Monzón explicó que los principales factores de riesgo propios de esta época del año son los rayos ultravioletas del sol, que en verano son más fuertes y más dañinos para los ojos, el aumento del calor, que genera una mayor sequedad ocular, y la exposición al cloro de las piscinas y al agua de mar, elementos que en otras estaciones no suelen tener el mismo impacto. La especialista señaló que la protección solar es fundamental durante todo el año, pero que en verano debe extremarse el cuidado.
ASPECTO RELEVANTE
En relación al uso de lentes de sol, advirtió que no alcanza con que los lentes sean oscuros, ya que los lentes sin filtro ultravioleta pueden resultar incluso más perjudiciales que aquellos más claros pero con protección adecuada. Lo verdaderamente importante es el filtro ultravioleta, ya que el color oscuro solo disminuye la molestia por la claridad, mientras que los rayos UV son los que generan mayor daño ocular. Por este motivo, recomendó adquirir lentes en ópticas, dado que los lentes de feria muchas veces no cuentan con el filtro necesario para una protección adecuada. Este aspecto cobra especial relevancia en los niños. Monzón explicó que es frecuente comprar lentes de juguete o de moda para los más pequeños, pero que esto puede afectar negativamente su salud visual. En niños menores de tres años no se recomienda el uso de lentes de sol, y a partir de esa edad solo deben utilizarse lentes oscuros con filtro ultravioleta al 100%. Los lentes oscuros sin filtro provocan una dilatación pupilar que permite el ingreso de una mayor cantidad de rayos ultravioletas, aumentando el daño ocular.
PUNTOS IMPORTANTES
Otro punto importante es la hidratación y los cuidados generales, especialmente en niños pequeños y adultos mayores, que son más vulnerables a la deshidratación durante el verano. La Oftalmóloga recomendó evitar la exposición al sol entre las 10 y las 16 horas, beber abundante agua, priorizar una alimentación liviana con frutas y verduras, y evitar bebidas azucaradas o carbonatadas, ya que no hidratan adecuadamente. En cuanto a las infecciones oculares, la especialista destacó que la conjuntivitis es muy frecuente en verano. También recomendó no abrir los ojos bajo el agua sin protección, ya que el cloro puede generar infecciones y conjuntivitis alérgicas, especialmente en niños. Ante síntomas como ojo rojo, secreciones, picazón, inflamación de párpados o disminución de la visión, indicó consultar con un oftalmólogo.
RECOMENDACIONES
Como recomendación, la médica sugirió limitar el uso total de pantallas a no más de dos horas diarias en niños pequeños y hasta cuatro horas en niños más grandes, realizar parpadeo consciente, descansar la vista cada 20 minutos y mirar hacia lo lejos para relajar la mirada. También aconsejó evitar la exposición directa al aire acondicionado o ventiladores, especialmente en personas con ojo seco o infecciones oculares, ya que esto empeora los síntomas. Para finalizar, hizo hincapié en la importancia de realizar controles oftalmológicos una vez al año, incluso en ausencia de síntomas.