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Lunes 06 de Julio, 2026 85 vistas

La informalidad laboral continúa siendo una preocupación para los trabajadores del citrus

Por José Luis Toriani 
La actividad citrícola constituye uno de los principales motores económicos del departamento de Salto y genera miles de puestos de trabajo durante cada zafra. Sin embargo, detrás del movimiento que impulsa la cosecha y la exportación de frutas, persisten situaciones que siguen preocupando al sindicato de los trabajadores. Una de ellas es la informalidad laboral, un problema que, según sostienen desde el Sindicato Único de Trabajadores del Citrus Salteño (SUTCSAL), continúa afectando a numerosos cosecheros. CAMBIO dialogó con Yoli Cardozo, representante de los cosecheros de SUTCSAL, quien trabaja desde hace muchos años en la empresa Frutura y conoce de primera mano la realidad del sector.  Con una extensa trayectoria en la actividad, señaló que si bien en los últimos años se registraron avances en materia de fiscalización y cumplimiento de las normas laborales, todavía existen casos de trabajadores que desarrollan sus tareas sin estar debidamente registrados.
Con la informalidad se pierden derechos 
Cardozo explicó que la informalidad no solo representa una vulneración de los derechos laborales, sino que también genera incertidumbre para las familias que dependen de la zafra citrícola como principal fuente de ingresos. "Cuando un trabajador no está registrado pierde derechos fundamentales, como el acceso a la seguridad social, el seguro por accidentes de trabajo, el aguinaldo, la licencia paga y los aportes jubilatorios", remarcó. La representante sindical indicó que desde SUTCSAL se reciben consultas y denuncias de trabajadores que plantean distintas irregularidades, por lo que el sindicato procura acompañarlos, asesorarlos y realizar las gestiones correspondientes para que puedan acceder a las garantías que establece la legislación laboral.
Importancia de 
los controles e inspecciones 
Asimismo, destacó la importancia de que los organismos competentes mantengan una presencia activa durante la zafra, realizando inspecciones y controles que permitan detectar situaciones irregulares y asegurar que todas las empresas cumplan con sus obligaciones. Para Cardozo, la formalización del empleo beneficia a toda la actividad citrícola. Consideró que cuando todas las empresas actúan dentro del marco legal se genera una competencia más equitativa y, al mismo tiempo, se brinda mayor estabilidad a los trabajadores y sus familias.
El dirigente sindical también valoró el papel que desempeña el sindicato en la defensa de los derechos de los cosecheros, señalando que el contacto permanente con los trabajadores permite conocer las dificultades que enfrentan en cada temporada y canalizar los reclamos correspondientes.
Hay extranjeros trabajando en forma informal  
Durante la zafra es frecuente la llegada de personas de distintas zonas del Uruguay, así como de Argentina y de otras nacionalidades, que en algunos casos terminan desempeñando tareas sin estar debidamente registradas. "Hay empresas que tienen gente de otros lados, tanto argentinos  como cubanos, que están trabajando en esas condiciones, en la informalidad, en negro", afirmó. En ese sentido, sostuvo que aún queda camino por recorrer para erradicar definitivamente la informalidad en el sector, aunque destacó que la organización de los trabajadores y el compromiso de las instituciones son herramientas fundamentales para continuar avanzando. Finalmente, Cardozo reiteró que el objetivo del sindicato es que todos los trabajadores del citrus puedan desempeñar sus tareas en condiciones dignas, con estabilidad, seguridad y pleno acceso a los derechos que les corresponden, entendiendo que el crecimiento de una actividad tan importante para la región debe ir acompañado por el respeto a las normas laborales y la protección de quienes hacen posible cada cosecha.