Pasar al contenido principal
Jueves 26 de Febrero, 2026 170 vistas

Psicóloga aporta herramientas a tener en cuenta para acompañar a adolescentes a elegir una carrera a futuro

Por Melisa Ferradini
En tiempos donde a los jóvenes se les exige definir su futuro cada vez más temprano, la orientación vocacional cumple un rol fundamental. CAMBIO dialogó con la Lic. en Psicología Gimena Cardozo para profundizar en la importancia de acompañar a los adolescentes en una decisión que no solo implica elegir una carrera, sino comenzar a construir un proyecto de vida. La adolescencia es una etapa atravesada por preguntas profundas. ¿Qué quiero hacer? ¿Para qué soy bueno? ¿Y si me equivoco? En ese momento decisivo, la orientación vocacional no se trata simplemente de elegir una carrera, sino de acompañar un proceso de construcción de identidad. 
ORIENTACIÓN VOCACIONAL 
La profesional sostiene que la orientación vocacional “es fundamental en la adolescencia porque no solo se elige una carrera, sino también un proyecto de vida”. En esta etapa confluyen expectativas, sueños, presiones externas e inseguridades propias de la edad. “Acompañar este proceso permite que la decisión no sea impulsiva ni basada únicamente en el miedo o la presión, sino en un mayor autoconocimiento y claridad personal”, nos explica. 
MIEDO A EQUIVOCARSE 
Desde su experiencia trabajando con estudiantes de tercero y cuarto año de liceos, observó que uno de los principales temores es “equivocarse”, “perder tiempo”, “no ser suficientemente capaces” o “no cumplir con las expectativas familiares”. También aparece la duda sobre si aquello que les gusta podrá transformarse en una salida laboral estable. La incertidumbre, señala, responde a múltiples factores: la etapa evolutiva, la presión social por definir rápidamente el futuro, la amplia oferta educativa que a veces abruma y la realidad económica que genera preocupación por la estabilidad laboral. “Muchos jóvenes aún están descubriendo sus habilidades y preferencias”, relata. Cardozo enfatiza que la familia, el entorno social y la realidad económica influyen considerablemente en la decisión vocacional. 
MUCHO MÁS QUE UN TEST 
La Psicóloga aclara que un proceso de orientación vocacional no se reduce a realizar test. Si bien las técnicas psicométricas pueden ser útiles, el trabajo es más profundo: implica entrevistas, técnicas proyectivas, cuestionarios de intereses, dinámicas grupales, exploración de la oferta educativa y ejercicios de reflexión personal. “Es un espacio de autoconocimiento y acompañamiento”. Recomiendo comenzar este trabajo desde tercer año de liceo, de manera preventiva y exploratoria. “No se trata de definir de inmediato, sino de iniciar un proceso progresivo”. 
EL CAMBIO ES NORMAL 
Para la licenciada, cambiar de carrera es completamente normal. “Elegir también implica probar. Cambiar no significa fracasar, sino ajustar el camino”. Sin embargo, reconoce que emocionalmente puede generar culpa, frustración o miedo al juicio externo. La clave está en resignificar esos cambios como parte del crecimiento. Entre las señales que pueden indicar la necesidad de acompañamiento profesional menciona: ansiedad intensa frente a la elección, bloqueo o evitación constante del tema, conflictos familiares reiterados, baja autoestima respecto a las capacidades o cambios bruscos en el estado de ánimo.