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Lunes 27 de Abril, 2026 91 vistas

Salto Grande probó sirenas de alerta, pero sin protocolo de acción para la población

La represa de Salto Grande realizó el pasado jueves una prueba del Sistema de Aviso Sonoro contra inundaciones, activando sus alarmas por un lapso de 5 minutos en horas de la mañana  llegando a unos 5 kilómetros a la redonda. 
Según informaron desde el Complejo Hidroeléctrico, el objetivo del ensayo fue verificar el alcance y correcto funcionamiento de las sirenas instaladas en puntos estratégicos: torres de cruce, el camping La Tortuga de Alegre en Concordia y el Parque José Luis en Salto.
Sin protocolo 
de acción 
Sin embargo, la prueba generó inquietud entre vecinos de ambas localidades, ya que no se difundió ningún protocolo de acción ante una eventual emergencia. Es decir, aunque las alarmas sonaron, no se indicó qué medidas debería adoptar la población en caso de una crecida repentina o una situación de riesgo. La ausencia de información clara plantea interrogantes sobre la efectividad del sistema como herramienta de prevención. 
Especialistas en gestión de emergencias coinciden en que las alertas sonoras deben ir acompañadas de campañas de concientización y planes de evacuación previamente establecidos, para evitar confusión o pánico.
Hasta el momento, desde Salto Grande no se brindaron detalles sobre procedimientos a seguir ni se anunciaron instancias de capacitación para la comunidad. La prueba, que buscaba fortalecer la capacidad de respuesta ante inundaciones, dejó en evidencia la necesidad de avanzar en la comunicación con la población, un elemento clave para que cualquier sistema de alerta cumpla realmente su función.
Natalia Pigurina: prevenir no es solo instalar equipos, prevenir es informar, educar y preparar a la gente.
En su cuenta de Facebook, la diputada suplente por el partido Identidad Soberana, Natalia Pigurina, hizo referencia a este hecho, haciendo hincapié en la falta de un protocolo de acción ante un real caso de emergencia.  
Porque una alarma sin instrucciones no salva vidas. Solo genera miedo, confusión y desinformación. Esto no es un detalle menor. Estamos hablando de seguridad pública, de prevención, de responsabilidad institucional. No alcanza con instalar una sirena que se escuche a kilómetros.
Hay que decirle a la gente cómo actuar, a dónde ir y en cuánto tiempo.
Hoy, eso no está. Y cuando la información no aparece, lo que crece es la incertidumbre: ¿Evacuar? ¿Subir a un lugar alto? ¿Esperar? ¿Salir en auto? ¿Hacia dónde? No puede ser que ante una eventual emergencia, cada ciudadano tenga que “arreglarse como pueda”. Desde nuestro lugar, vamos a solicitar formalmente:
* Plan de evacuación detallado para la población
* Mapas de zonas de riesgo y niveles de inundación
* Protocolos claros de actuación ante la activación de la sirena
* Campañas públicas de información y simulacros.