Por Enrique Henderson
El mercado de trabajo en Salto atraviesa un momento de inflexión sin precedentes en su historia reciente. Luego de años marcados por la presión de la brecha cambiaria con Argentina y altos índices de desocupación estructural, el departamento del norte uruguayo ha logrado revertir la tendencia negativa para posicionarse como una de las sorpresas más dinámicas del país. Los datos más recientes publicados por el Instituto Nacional de Estadística confirman una clara recuperación de los niveles de empleo formal y una reducción sostenida de la desocupación, impulsada por la resiliencia del sector citrícola, la horticultura intensiva, la producción térmica y una reactivación solida de los servicios locales.
RANKING Y COMPARATIVA NACIONAL
Históricamente relegado a los últimos puestos en materia de estabilidad laboral dentro del interior uruguayo, Salto ha descendido varios escalones en el ranking de departamentos con mayor desempleo, alineándose directamente con el promedio nacional del 7 %. Este registro marca una distancia relevante respecto a otros departamentos fronterizos que enfrentan retos más pronunciados, tales como Artigas con un 12,1%, Rivera con un 10,8% o Rio Negro con un 9,4%. De esta manera, el departamento abandona la zona roja de desocupación del litoral y se ubica en un plano competitivo intermedio, superado únicamente por zonas de alta dinámica agroindustrial o turística como Maldonado con un 4,8% o Soriano con un 5,7%.
FUERZA LABORAL Y ACTIVIDAD
El indicador de actividad económica en Salto refleja una población activa, motivada y plenamente volcada al mercado. Con un porcentaje del 64,1%, la tasa de actividad del departamento supera la media general del interior del país, que se ubica en el 62,3%, y se aproxima a los guarismos registrados en la capital nacional del 65,4%. Este comportamiento evidencia que el descenso del desempleo no responde a una retirada de personas en busca de trabajo, sino a la incorporación genuina y efectiva de trabajadores dentro del circuito productivo.