Por Carlos Arredondo Hubo épocas, no tan lejanas, en las que decir ciertas cosas era peligroso. No siempre por violar leyes, ni por temor a que venga la policía, ni por censura explícita; El peligro radicaba en la burla de los demás.
Por el Padre Martín Ponce De León El relato evangélico pone en boca de Jesús la afirmación: “Son sal y luz del mundo”. No dice “deberían ser…” o “algún día llegarán a ser…”. Afirma contundentemente: “Son sal y luz…”.