En primer lugar, debo agradecerte la oportunidad. Ayer cuando me acerqué a saludarte te manifesté el deseo de poder tener una conversación contigo. Suponía que, con lo ocupado que sueles estar, esperabas me dieras la oportunidad para dentro de algunas semanas.
Por el Padre Martín Ponce De León Para acercarnos a Jesús, necesario se nos hace acercarnos a los relatos evangélicos y poder leer más allá de lo que dice el texto mismo. Hacer tal cosa no es inventar un relato sino, simplemente, leer para poder escuchar lo que Dios tiene para decirnos.