Por el Padre Martín Ponce de León Una de las páginas más hermosas y cuestionadoras de los relatos evangélicos es, sin lugar a dudas, la que conocemos como las bienaventuranzas.
Por el Padre Martín Ponce De León Supongo que, a nadie que entre, por la mañana, al templo, le han de resultar indiferentes esos cuatro, cinco o seis personas que duermen en su atrio.